miércoles, 16 de enero de 2008

Ruta por Portugal

El Lunes 7, Umbrete-Zamora. Sobre las 9:30 h. partimos hacia Zamora. El grupo compuesto por 15 amigos y 5 todoterrenos comenzaban su Ruta, unos 40 minutos después, a la altura de la Venta El Alto, el coche de nuestro amigo Miguel sufre una avería mecánica en el turbo. El coche había salido del taller 48 h. antes y nada hacia presagiar esta avería. Se llamo al mecánico que acudió inmediatamente, y tras un reconocimiento nos comunicó la mala noticia: el vehículo no podía continuar, había que llevarlo de nuevo al taller, el turbo "había muerto".
Este fue un momento de cierta incertidumbre, no sabíamos exactamente que hacer, hubo división de opiniones..., al final Domingo salvó la Ruta, decidió ir por su coche y de esta manera poder continuar, Pedro lo llevó a Umbrete. ¡¡ Esto nos abrió el apetito!! 
Con más de dos horas de retraso, el viaje continuaba, Zamora estaba sólo un poco más cerca que hacía dos horas. 
Llegamos a Zamora de noche, donde nuestro amigo Manolo nos había brindado su casa para quedarnos a descansar. La casa es preciosa, situada en un lugar paradisiaco junto a un lago. La temperatura era bastante baja y encendimos la chimenea, al momento se presentó Manolo que hizo todo lo posible para que nos sintiéramos como en casa. Con la chimenea ya funcionando a pleno rendimiento, no paraba de llover, empezamos a preparar la cena. Tras la velada algunos comentarios sobre lo acontecido durante la jornada, comentarios sobre la Ruta siguiente y la gente se iban yendo a descansar cuando su cuerpo se lo pedía.

Martes 8. Zamora-Guarda. La mañana amaneció fría, los coches escarchados, el cielo plateado...,  antes de partir dirección Bragança había que desayunar, comprar algunos alimentos y hacer alguna foto.
El paisaje de este primer día era precioso, aunque aún se podía apreciar en enorme incendio que sufrió Portugal el verano del 2006. El río Tajo nos acompaño durante unos 40 km, nos separaba de España.  
El rutómetro de esta primera etapa no era todo lo bueno que deseamos, tenía bastantes errores que nos hizo perder tiempo,  el paisaje era todo lo bonito que puede ser ver una amplia zona de bosque quemada. El camino no era complicado, subidas, bajadas, algún vadeo, eucaliptos a los lados... ya había dejado de llover. Era el momento de reponer fuerzas, buscar un lugar propicio para preparar el almuerzo. Miguel, el de Almonte, nos preparaba unos huevos fritos con cebolla  y pimientos (¡¡que ricos!!) mientras se hacía la deliciosa ternera que compramos en Zamora. Hubo quién se comió hasta 5 huevos...
Hay que continuar que cae la tarde, de nuevo empieza hacer frío. Los paisajes van siendo cada vez más bonitos, los caminos son amplios, pocas piedras, algo de barro. El Freelander de Domingo está que se sale, cómo se mueve este coche por el campo...
El GPS de Juan Caballero nos llevó por un camino equivocado hasta Guarda, pero por fin llegamos. Carretero ya había hecho la reserva en el hotel Guarda, en Guarda. Una ducha con agua caliente nos puso en disposición para ir a comer. Una mariscada nos estaba esperando pero antes tuvimos que sufrir un poco y subir una cuesta de unos dos km. Buena cena, buen marisco, buen precio. 
Miguel, el almonteño, Carretero, Paco de Umbrete, Vidal y Merino deciden poner punto final al viaje. Cada uno con sus razones, quizás todos con la desilusión de no haber podido ir a Marruecos, algunos ya conocían muy bien Portugal..., varios motivos, un objetivo, volver a casa. Así lo decidieron y así lo hicieron.
La cena había terminado, de nuevo para el hotel, ahora era cuesta abajo, un frío que cortaba, en unos 20 minutos llegamos.

Miercoles 9. Guarda-Castelo Branco. Un buffet de desayuno en el hotel Guarda nos cargó las pilas para este día. Amaneció con una niebla importante, se comentaba si Miguel con sus cigarrillos había tenido en esto parte de culpa. 
El coche del almonteño se cargó con todo lo que ya no nos iba a ser útil, nos despedimos de nuestros 5 amigos, partimos hacia la nueva ruta.
Caminos escarpados, grandes pendientes, paisajes idílicos, vadeos, rutómetro correcto, el sol fuera... y cómo sigue el coche de Domingo, es el comentario general, qué bien va ese coche para ser un todocamino, se lo achacamos a la caja de cambio automática, quizás sin ese escape tan bajo, comentaban algunos, quizás con las All Terrain, comentaban otros, pero lo cierto y verdad que el coche subía y bajada como el resto. ¡¡Bien Domingo, bien, !!
En Castelo Branco, buscamos hotel para dormir, sí, y lo encontramos; un hotel de más de 40 años, con baños bicolor, de moda en su época claro, ¡¡que horrible, que cosa más fea!!, bueno, es sólo para dormir (decían algunos). Preguntamos y nos dijeron que lo iban a derribar, en breve. Es lo mejor que pueden hacer, pensamos. 
Jueves 11.  De Castelo Branco-Portalegre. Nos levantamos algo cansados, a saber... Amenazaba un espléndido día y así fue. El azul del cielo se mezclaba con el verde del paisaje, los eucaliptos de un par de metros de altura nos recordaban una vez más la tragedia del verano del 2006. El ambiente era fantástico, las emisoras de los coches estaban echando humo, los caminos más pronunciados que ningún día, ¿subirá Domingo?, esa era la pregunta, y Domingo con su Freelander subía, detrás del Toyota de Pedro que, más preparado que nunca, iba en todo momento marcando el camino a seguir. El próximo cruce a la izquierda, en el vadeo a la derecha, cuidado con el barro, viene una moto..., nuestro amigo Pedro iba "radiando" la ruta. De vez en cuando otra parada para comer, para recargar fuerzas, ¡para engordar!.. Mientras más comíamos más comida quedaba, ufff, que "jarta de comé Dios Mio". 

Viernes 10. De Portalegre-Évora.  De nuevo nos ponemos en marcha, todo el mundo está contento, el día está espléndido, la jornada presume ser como la de ayer. La ruta es también muy bonita, hoy hacemos unos 170 km., 90 por el campo y 80 por carretera, la ruta parecía dura pero al final se nos hizo muy corta. Los caminos no eran complicados y pudimos llevar un ritmo alto. Al finalizar la jornada todo el mundo quería más campo, más caminos, más ruta...
Por la noche, en el Restaurante Caçador, cenamos pollos, carnes..., ¡¡manjar exquisito!! a un precio interesante. Por la noche en el hotel, mientras que algunos dormían otros metíamos coordenadas en el ordenador. ¡Feliz sueño amigos!. en el Hotel Ibis.

Sábado 11. Salimos para casa, se han cumplido con creces los objetivos, el coche de Domingo ha superado la prueba pero hay que llevarlo al taller, esto nos hace que hoy partamos para casa. 
Pero no podía ser de otra manera, teníamos que contarle a nuestro amigo Rufino, el del Restaurante, cómo nos había ido la ruta y claro, habíamos reservado mesa, sí, para comer de nuevo, pero esta vez con la familia. Ya va siendo tarde, nos vamos a casa de Pedro para descargar todos los vehículos, para descargar todo la comida y bebida que había sobrado, para poner punto y final a este fantástico viaje.

No hay comentarios: